El aceite de oliva es un producto muy demandado en la actualidad por lo que hay que hacer un buen cultivo de su árbol para obtener el mejor resultado. La importancia de un correcto cultivo de olivo se encuentra primero en la labor que hacemos en el campo y la otra gran parte depende de factores externos tales como la temperatura o el clima que no se encuentran a nuestro alcance.

En el presente artículo queremos trasladaros algunos consejos prácticos para mantener saludables lo olivos y así, obtener una gran producción y de calidad.

En la mayoría de los olivares se ha finalizado la poda de los olivos. La poda es uno de los momentos claves en el cuidado del olivo y uno de los métodos para controlar la vecería o alternancia en el olivar. Al podar en años que se prevé una excesiva producción se previene el número de yemas de flor (aclareo de ramos fructíferos), mientras que en años donde se augure baja producción la poda debe ser de menor intensidad.

Hay tres tipos de poda:

  • Poda de formación, se realiza para darle forma al árbol de manera que pueda soportar elevadas cosechas y proporcionar una copa regularmente distribuida y bien iluminada.
  • Poda de producción, en este caso se quitan las ramas secas o no productivas para dar paso a ramas jóvenes de mayor producción. Con ello, se mejora el tamaño de los frutos al favorecer la relación hoja/fruto, así como una buena aireación e iluminación de la superficie foliar.

  • Poda de rejuvenecimiento, es una poda de mayor profundidad. Se realiza para eliminar las partes envejecidas (partes con mucha madera y pocas hojas) o cuando las hojas están apagadas y tienen baja floración, promoviendo el crecimiento vegetativo.

Otro cuidado fundamental en los olivos para dar una buena producción de aceituna, es el riego. Éste dependerá del tamaño de la copa del olivo y del régimen de precipitaciones de nuestra zona (https://www.juntadeandalucia.es/agriculturaypesca/ifapa/ria/servlet/FrontController). Unos periodos críticos en los que es recomendable regar, es en el desarrollo de los brotes de flor, floración y formación del fruto, entre otros. En el momento del riego, hay que tener en cuenta que el olivo es bastante sensible al exceso de agua/humedad o terrenos con drenaje insuficiente (encharcados).

El punto clave para obtener un buen cuidado y gran producción del olivar es un correcto abonado que nos proporcione un aporte completo de los nutrientes necesarios. Para ello hay que conocer dichas necesidades nutricionales a lo largo del ciclo del olivo, así como la fertilidad del suelo mediante análisis de suelo.

Según en qué zona se encuentre el olivar y las condiciones climatológicas que han tenido lugar en los últimos días, nos encontraremos con distintos estado fenológicos desde yema de invierno, yema movida, despliegue de la corola y formación de inflorescencia.

Normalmente en Abril, tiene lugar el hinchado del botón floral, momento en el que se pueden aplicar productos para la formación y el cuajado de frutos. Si tus olivos se encuentran en esta fase puedes cumplimentar tu abonado inicial con un producto de nuestra Gama INNITRO COMPLEX, abonos con distintos equilibrios químicos para adaptarse a las necesidades de cada olivar. Con aporte de fósforo para mejorar la floración y cuajado del fruto, nitrógeno con liberación controlada, potasio y micronutrientes, elementos necesarios para las siguientes etapas del cultivo.

Si quieres más información sobre el cuidado de tu olivar, no dudes en ponerte en contacto con nosotros https://www.fertisac.es/ crecemos contigo y para ti.

 

 

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies