El maíz, uno de los cereales más producidos a nivel mundial. Estados Unidos, Brasil o Argentina son algunos de los mayores productores de este alimento vital en el consumo tanto humano como animal.

Rentabilidad del maíz

La agricultura, como todos los sectores, ha tenido que evolucionar, pero los tiempos de producción siguen siendo los mismos. La clave de esta evolución se encuentra en la mejora de calidad del grano y de producción de estos cultivos. Normalmente este crecimiento viene determinado por una buena fertilización.

El maíz es un cultivo de regadío, por lo que su producción en España suele ser costosa. De ahí la importancia de cuidar el producto al máximo para no perder la rentabilidad del cultivo. Estos cultivos, juegan un papel fundamental para evitar las importaciones de este producto, lo que termina suponiendo un gran ahorro en millones de euros para nuestro mercado.

Proceso de fertilización

En la fertilización de este cereal, el nitrógeno vuelve a jugar un papel fundamental. Aunque debemos recordar que la dosificación de este producto depende siempre de distintos factores como: las extracciones previstas, el tipo de suelo o las condiciones climatológicas.

Uno de los aspectos técnicos más importantes en este proceso de fertilización es que el nitrógeno sea de calidad. Es decir que no se desperdicie y que esté siempre a disposición de la planta durante todo el ciclo del crecimiento.

Para una correcta fertilización recomendamos nuestra Gama Nitrosac, abono sinérgico nitrogenado de alta concentración, que potencia la asimilación de nitrógeno gracias a su sinergia con el azufre. Otro elemento fundamental para el crecimiento de los cultivos de maíz.

Con esta gama, los agricultores pueden escoger la forma en que la planta extraiga estos nutrientes del suelo:

  • Directamente asimilable.
  • Liberación retardada.

Otro elemento diferenciador, es que este abono limita la pérdida por volatilización y nitrificación lo que logra abaratar costes y evitar la pérdida del nitrógeno que necesita el cultivo.

Nitrógeno y azufre, la pareja perfecta

Como mencionamos anteriormente, el azufre es otro de los elementos cruciales para el crecimiento del maíz. Ya que resulta esencial para catalizar la función clorofílica, que es vital para que la planta capte energía lumínica y sintetice la materia orgánica.

Además también ayuda y promueve la conversión del nitrógeno en proteína por parte de la planta, lo que mejora la calidad del grano de maíz.

Todas estas ventajas convierten al nitrógeno y al azufre en la pareja perfecta para la fertilización de los cultivos de maíz. Un equipo, que aporta todo lo que este tipo de cereal necesita para un correcto crecimiento y un grano de calidad. Además, en Fertisac podrás encontrar estos abonos en distintas formulaciones: 20%, 22%, 27%, entre otras., según las necesidades del cultivo y del suelo, aportando de forma racional los nutrientes necesarios.

Cereal de primavera

El maíz es un cereal de primavera, por lo que estas recomendaciones empezarán a cobrar importancia dentro de muy poco. Y no debemos olvidar que al ser un cultivo de regadío, lo que demanda principalmente son grandes cantidades de agua y de sol.

Igualmente, la modernización de la maquinaria puede resultar muy útil para agilizar el proceso de explotación de este tipo de cultivo. Lo que terminará influyendo en el tiempo del agricultor y del cultivo que se traduce finalmente en una mayor rentabilidad.

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