Hoy desde FERTISAC, os queremos hablar de las plantas hortícolas, qué tipos hay, cuáles son las más comunes, cómo se lleva a cabo su plantación…

Pero antes de nada, te hablaremos un poco sobre ellas y su origen.

Podríamos pensar que las hortalizas y los demás alimentos existentes siempre han estado presentes, sin embargo, no siempre ha sido así. Hace más de 7000 años que se fecharon los primeros cultivos de hortalizas, y es que la agricultura de estas plantas en el Antiguo Egipto sirvió de modelo para otras zonas geográficas como la Mediterránea para desarrollar su gastronomía actual. Éste fue el caso de la lechuga, los espárragos, la col, la cebolla…

Su descubrimiento, ya por entonces, supuso un gran avance en la agricultura puesto que la plantación hortícola suponía cultivar las semillas de diferentes frutos comestibles y trasplantarlos a un terreno diferente con el objetivo de conseguir una nueva planta.

Transcurrido el tiempo, y gracias a los diferentes intercambios comerciales, comenzaron a introducirse en Europa hasta el día de hoy.

Las Hortícolas.

Están consideradas como hortícolas aquellas plantas que son herbáceas y cuya finalidad principal es el consumo humano. Pero, como bien sabemos, existen diferentes tipos de plantas hortícolas, según la afinidad de ciclo que tiene la planta, el tipo de cultivo y la manera de recolectarse, destacando las siguientes:

  • Las hortícolas cucurbitáceas: plantas oriundas que poseen gran importancia etnobotánica. En esta subcategoría encontramos: el melón, la sandía, la calabaza, el calabacín, el pepino…
  • Las hortalizas solanáceas: cuyas hojas son alternas, simples y sin estípulas. Entre ellas se encuentra el tomate, la berenjena, el pimiento, la patata…
  • Las hortícolas liliáceas: aquellas que son perennes, bulbosas y rizomatosas. Sus hojas son alternas, espiraladas y verdes. Este es el caso de: la cebolla, los chalotes, los puerros, el ajo…

Estas hortícolas también hay quien las clasifica según sus hojas, su tallo, su raíz, su flor, o incluso si son utilizadas como plantas aromáticas. Te seguimos contando un poco más sobre ellas.., ¡continúa leyendo!

Todo lo que debes saber acerca de su cultivo.

Principalmente son plantas que se cultivan para sembrar un huerto, sin embargo, eso no quiere decir que no necesiten un cuidado específico para su correcto desarrollo y crecimiento, sobre todo, si queremos conseguir unos resultados óptimos y perfectos sin dañar la planta.

Por un lado, las modalidades del cultivo de las diferentes especies son casi infinitas pudiendo combinarse incluso el cultivo de diferentes plantas e introduciendo diferentes combinaciones de rotación en su ciclo, lo que suele ocurrir en la gran mayoría de los casos.

En cuanto a la temporada perfecta para el cultivo de la gran mayoría de las plantas hortícolas es durante los meses que forman la primavera y el verano, como es el caso del cultivo del pimiento, del tomate, de las acelgas o de la lechuga. Sin embargo, en cuanto al cultivo en épocas más frías, como es el caso del otoño y del invierno, se recomienda optar por plantas que sean más resistentes a temperaturas bajas, como es el caso de la cebolla o la escarola.

Enfocándonos en aquellas especies que se cultivan en las épocas cálidas del año encontramos: el tomate, la berenjena, el melón, la sandía, el pimiento, el pepino, la lechuga… Las cuales están caracterizadas gracias a que el rango de temperaturas óptimas de su crecimiento se encuentra por encima de los 18ºC.

Por otro lado, en lo referente a su régimen de explotación, existen muchos modelos de producción que van desde el cultivo al aire libre hasta el cultivo protegido conocido como el cultivo en invernadero, lo que hace más llevadero y versátil su cultivo, pero adaptándose siempre a las necesidades de la plantación.

Cómo preparar correctamente el terreno para la siembra de hortalizas.

Un incorrecto cuidado de la tierra del cultivo afecta a su resistencia y fertilidad, impidiendo la correcta circulación del agua y del aire e impidiendo una adecuada aportación de nutrientes a la plantación. Por eso, desde Fertisac, te informamos de los pasos necesarios para preparar de forma óptima el terreno para la siembra de plantas hortícolas y conseguir unos resultados notorios:

  1. Identifica el tipo de terreno: conocer las características de nuestro suelo de siembra nos permite saber qué necesita exactamente para estar en equilibrio. Comprueba si se trata de un terreno arenoso o arcilloso, la diferencia es esencial.
  2. Elimina la maleza: antes de realizar cualquier otra labor para preparar el suelo para el huerto, es imprescindible eliminar aquellas plantas que pueden entrar en lucha por los recursos de agua y de los nutrientes.
  3. Airea y mulle el suelo: con esta práctica conseguimos oxigenar el terreno y facilitar a las raíces del cultivo su penetración para su correcto crecimiento.
  4. Abona y enriquece la zona con fertilizantes: conocidas las características físico-químicas del suelo, así como las necesidades del cultivo a sembrar, es el momento de aportar materia orgánica y los nutrientes necesarios para mejorar las propiedades del suelo y favorecer un óptimo desarrollo del cultivo.
  5. Allana el terreno: con el objetivo de que presente un aspecto fino.

Necesidades de los cultivos hortícolas.

En la tabla que se muestra a continuación, desde Fertisac os mostramos un resumen, completo y ordenado, de las necesidades aproximadas de N, P2O5 y K2O según el tipo de cultivo:

También os recordamos que el agua de riego debe mantenerse a un pH relativamente ácido (5-6) para mejorar la disponibilidad de ciertos nutrientes, en especial hierro, zinc, cobre, manganeso y boro.

Fertilizantes recomendados y plan nutricional.

Los fertilizantes especialmente recomendados para este tipo de plantas son:

  • FERTIORGAN 8-4-25, en abonado de fondo, entre 500 y 1300 kg/Ha
    GAMA NITROSAC / INNITRO, en cobertera, entre 50 y 200 kg/Ha
    ABONOS NPK, entre 260 y 900 kg/Ha
    • SULFATUR en el agua de riego, para conseguir un pH 5-6. La dosificación normal depende de la dureza del agua, pero es del orden de 1 litro por cada 10 m3 de agua de riego

Y para mejor guía, os dejamos este gráfico que explica el plan nutricional según el grado de madurez o desarrollo:

Solicítanos información, sin compromiso, y te realizaremos un asesoramiento detallado y a medida, sobre cualquier cuestión que necesites al respecto. Estamos a tu completa disposición en el Tel. 958 43 65 12 o a través del email: fertisac@fertisac.es. ¡Hasta pronto!

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