En ocasiones, es difícil identificar ciertas enfermedades o plagas que pueden estar afectando a nuestro cultivo. Especialmente las que atacan el maíz. Por eso, en esta artículo te hablaremos de la enfermedades y plagas más comunes que pueden perjudicar el rendimiento potencial del maíz o, incluso, arruinar la cosecha.

La prevención y las revisiones periódicas son uno de los pilares básicos a la hora de mantener en buen estado cualquiera de nuestros cultivos. El mecanismo fundamental para que nuestra cosecha no sufra enfermedades o plagas que puedan causar daños económicos o estructurales en nuestra plantación.

Las enfermedades del maíz suelen ser visibles principalmente en el tallo o en la hoja del maíz. Sí observamos problemas en el tallo y notamos que la planta esta perdiendo tejidos, se está secando, o notamos puntos negros, podemos estar hablando de una podredumbre del tallo. Una enfermedad que se produce por la presencia de hongos que atacan a las raíces y a las bases del tallo.

Por otra parte, si percibimos que el maíz empieza a desarrollar pequeños puntos cloróticos, y que estos se vuelven de colores oscuros. Puede ser causado por la roya común. Esta enfermedad en los cultivos de maíz afecta a la producción de grano de la planta. Lo que puede hacer perder calidad al producto y causando por lo tanto, pérdidas económicas. Para intentar prevenir y paliar los efectos de algunas de estas enfermedades, desde hace algunos años se ha recurrido a utilizar algunas variedades de maíz híbridas más resistentes a este tipo de ataques.

Ojo con los mosaicos

La hoja del maíz puede presentar distintos mosaicos cuando sufre algunas de estas enfermedades. Que principalmente afectan al desarrollo del grano y al crecimiento de la planta. Otro de los problemas que más suelen afectar al rendimiento de los cultivos de maíz, son las plagas. Estos insectos, principalmente larvas, pulgones y orugas, se alimentan de la planta y crecen alrededor de ella. Este problema es más fácil de identificar, ya que podemos encontrarnos con una pérdida gradual de las hojas marcada por distintos agujeros. Una muestra clara de que la planta está siendo devorada por insectos.

Ninguna parte de la planta está fuera del peligro de verse afectada por distintas plagas. Podemos encontrar problemas en el tallo, en la hoja, en las espigas e incluso en las raíces, puesto que pueden hallarse insectos en las cavidades del suelo que causen problemas en los granos sembrados. Por lo que, la planta puede crecer deficientemente o con malformaciones.

Si necesita ayuda, contacte con nuestros especialistas que le ofrecerán el asesoramiento sobre los productos necesarios para un desarrollo óptimo y productivo del cultivo, mediante una fertilización racional.

 

 

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