Estamos acostumbrados a escuchar que debemos cuidar el pH de nuestra piel, pero en el sector agrícola también debemos recordar proteger el pH de nuestro suelo. Este aspecto determina, en gran medida, la cantidad y la calidad de los nutrientes que tienen a disposición las plantas de nuestros cultivos.

Acidez del suelo

Decimos que nuestros suelos han sufrido un proceso de acidificación cuando presentan bajas concentraciones de Calcio (Ca), lo que limita en gran medida la producción de nuestros cultivos. Afectando a su crecimiento y la calidad de nuestros productos. Esta acidez, puede estar producida por una intensa explotación del cultivo o por una deficiencia del suelo que no ha sido respondida correctamente.

Este bajo nivel de pH del suelo afecta directamente a la disponibilidad de nutrientes que tienen las plantas de nuestros cultivos. Por lo que controlar estos niveles de pH se convierte en una tarea fundamental para el agricultor. Si tu cultivo está experimentando algunos problemas, pueden estar produciéndose por un déficit de distintos elementos o por una acidificación por falta de Calcio.

Por eso, el análisis del suelo se convierte en una herramienta muy útil para evaluar la fertilidad del suelo y así poder determinar los nutrientes que éste necesita.

Abonos especiales para suelos ácidos

Este proceso de acidificación del suelo, podemos subsanarlo con la aplicación de distintos productos que re-equilibren el pH del suelo. Entre estos productos se encuentran, los abonos complejos granulares con alto contenido en calcio y cuyo nivel de fósforo se obtiene a base de fosfato de roca natural. Esta línea de productos ha sido desarrollada especialmente para suelos ácidos ya que:

  • Tiene un alto contenido en Calcio para basificar el suelo y permitir alcanzar los niveles idóneos para la absorción de nutrientes y el desarrollo normal de los cultivos.
  • Los bajos niveles de pH de un suelo ácido favorecen a la progresiva solubilización del fósforo.
  • El fosfato natural favorece la vida microbiana del suelo y por lo tanto la fijación del nitrógeno al suelo.

Debemos recordar que esta acidez del suelo favorece a la progresiva solubilización del fósforo. Una situación que debemos evitar, ya que el fósforo es un elemento esencial para muchas funciones biológicas de las plantas, estimulante del desarrollo radicular, activador del desarrollo inicial de los cultivos y favorecedor de la maduración.

Además, con la utilización del fosfato de roca natural favorecemos y estimulamos la vida microbiana de nuestros suelos. Lo que tendrá una gran influencia para la fijación del nitrógeno al suelo. Un elemento que siempre debe estar a disposición de nuestros cultivos.

Asimilación del abono en suelo ácido

Como es lógico, no todo suelo ácido presenta los mismos niveles de ácidez. Además, el tipo de cultivo también puede demandar un tipo distinto de liberación de nuestro abono complejo para suelos ácidos. Por eso, nuestro producto permite que la fuente de fósforo se encuentre en tres formas de asimilación progresiva:

  • Una parte como ortofosfato monocálcanico que es de asimilación inmediata.
  • Otra parte como ortofosfato dicálcanico que tiene una liberación algo más retardada de ambos nutrientes.
  • Una tercera parte en forma de roca fosfata, la cual permite una liberación bastante más lenta y progresiva.

De nuevo, el método de asimilación más adecuado para este tipo de suelo estará determinado por las extracciones previstas, un análisis del suelo y las condiciones climatológicas.

 

 

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